La amistad no es una palmadita en la espalda

La amistad no es una palmadita en la espalda

Desde que volví de Guernsey sigo analizando mi nueva vida. Tengo que decirte que me encanta lo que nace de la autenticidad de las personas, y aún sigo sin entender porque queremos esconder esa cualidad. Pretendemos ser muchas veces la perfección, sobre todo para que nadie pueda decir nada negativo de nosotros. Luego te das cuenta que hagas lo que hagas, las críticas te lloverán en forma de tormenta con rayos y periodos de diluvio.

Main Photo by Davide Cantelli

Y es que hay alguien que siempre te va a defender, hay alguien que no apela a lo racional. Siempre existe alguien cerca o lejos de ti, que siente lo que tú sientes, que vive lo que tú vives. Y es que esta persona intenta entenderte, respetarte y lo que es más importante, ayudarte.

No hay amor sin amistad, no existen amigos que no entiedan qué es el amor

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Para esta persona no sirve el postureo, ni los selfies. Le importas tú, tus sentimientos, tus fracasos y éxitos. Le da igual que vistas de determinada manera o que no te queden bien las gafas. No importa que no te llame todos los días o que no sepa ni dónde estás, esta persona siempre se encuentra contigo. En mi viaje en busca de la felicidad he empezado a entender que el amor construye y el odio destruye. Necesito amistad, necesito amor.

Día 29 de diciembre del Diario del Camino



Marc FasFounder at Dreamingpass

Yo de mayor quiero ser libre. He creado un boarding pass para ayudarte a conseguir tu sueño más preciado: ser feliz. Me siento emprendedor, me encanta fluir con la vida y las cosas sencillas. No soy el mismo desde que tuve un despertar interior que me lleva a viajar en busca de la felicidad. Puedes encontrar más sobre mi en Acerca de o en mi perfil atípico de linkedin. Escribo en mi blog, vendo mis servicios para ayudarte a ser feliz y viajo muy a menudo para demostrar que para mi: "la vida es otra cosa".

2 thoughts on “La amistad no es una palmadita en la espalda

  1. 👏👏👏👏👏

    Hace un tiempo me llevo planteando lo siguiente:

    La gente que te quiere lo hace sin importarle tus imperfecciones, tus cabreos, tu cara de recién levantado o tus kilos de más que la Navidad te ha regalado.

    Y nosotros a ellos los queremos de ese modo, por su esencia.

    ¿Por qué es tan complicado querernos a nosotros de esa misma forma? ¿Por qué queremos llegar a alcanzar esa perfección inexistente?

    1. Gran reflexión Marta. Yo siento que es por miedo a no encajar en esta sociedad. Miedo porque no nos conocemos lo suficiente para defender cada una de nuestras actuaciones. Miedo a reconocer que no somos perfectos y no pasa absolutamente nada. Siento que es por el MIEDO…

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