Los hombres también lloramos

Los hombres también lloramos

Me encantan las mujeres y escribo mucho sobre lo que me aportan. Son especiales, sensibles, profundas. Ofrecen luz, sobre todo cuando son ellas mismas. Pero qué decir de los hombres. Siempre pensando en lo mismo. Sexo, fútbol y coches. Dominados por la razón nos encontramos liderando este maldito sistema que carece de corazón. Somos tan simples que nos complicamos demasiado. Y lo digo porque vivimos en una intensa lucha contra nosotros mismos. Un hombre no puede ni debe llorar. Nos programaron para ser fuertes, esconder nuestras emociones, llevar las cargas del trabajo duro y la protección. Nos han convencido de que nuestra felicidad depende del número de mujeres u hombres con l@s que te acuestes o del reconocimiento que obtengas por tu nuevo nombramiento. Pero hay algo detrás que no mostramos pero que nos pertenece.

Somos humanos. Lo que pasa es que vivimos en una gran burbuja por miedo al qué dirán. El miedo a aceptar que no somos aquello que deseamos ser. Me dan miedo las violaciones, maltratos y vejaciones que producimos como hombres. Siento una vergüenza tremenda por todos aquellos que víctimas de la falta de amor, utilizan el odio y el abuso como forma de extraer sus dramas. Y si, estos “personajes malnacidos” también lloran. Estas personas invadidas por el odio consiguen encontrar menos a menudo que otros, su rincón de llorar. Y es que nacemos humanos y la ausencia del amor hace que nos convirtamos en monstruos víctimas de la violencia. Pero como en todo existe el ying y el yang. El odio y el amor.

Y hoy quiero hablarte de los que morimos por amor. De esos que vamos por la calle y lloramos por imaginarnos que cambiamos el mundo. Aquellos que agradecemos a la vida la oportunidad de mostrar nuestro lado más femenino y sensible. Y si, ahí nos encontramos la gran mayoría. Aunque no lo podamos mostrar muy a menudo ahí andamos con miedos pero con actitud. Lloramos a escondidas, sin que nos veáis. Y lloramos por cosas importantes. Y es que tod@s somos uno. Hombres y mujeres de cualquier raza, etnia o nacionalidad.

Un hombre no es débil por mostrar sus emociones, su debilidad radica en la no aceptación de éstas. Marc Fas

Click to Tweet

Me encantaría hablarte de tú a tú, de hombre a hombre. Llora, y llora tan fuerte que se preocupen hasta las estrellas. Empieza por mostrar de qué estás hecho. Y a eso se le llama amor. No empieces a racionalizar lo que te digo, que te conozco. Simplemente siente. Sigue simplificando tu vida hasta que llegues al punto de que más es menos. Regala abrazos, besos sin segundas intenciones, no te pongas celoso, respeta. No has venido a ser macho. Has venido aquí a decirle al mundo que eres parte del cambio. A utilizar tu creatividad para crear, diseñar y compartir felicidad. No me vengas poniendo excusas que te conozco. Deja que tu mente se sincronice con tu corazón.

Deja de buscar el cuerpo 10. Confórmate con el 5 con el que saliste del banquillo. Tus treinta minutos en el terreno de juego te harán demostrar que vales mucho más que las grandes estrellas. Haz que tu corazón lata creando la mejor de las melodías. Empieza por cantar, bailar aunque lo hagas tan mal como yo. No te preocupes, ocúpate. Tenemos mucho por hacer y tú, escúchame, tú eres parte del cambio. No te pierdas en tener la vida perfecta, acepta que eres perfectamente imperfecto. Estás preparado para hacer cosas maravillosas en este mundo. No se te ocurra nunca tirar la toalla. No existe fracaso para ti, solo aprendizaje. Solo te dejo con una pregunta que me encantaría que te contestarás a ti mismo: ¿Cómo te gustaría ser recordado?

Deja de acumular polvos y empieza por archivar experiencias. Sal de la creencia impuesta de que el dinero te regalará lo más preciado. Te acercará a chicas con cuerpos esculturales e incluso podrás comprar todo el cemento necesario para diseñar tu casa repleta de vacío. Desházte de lo prescindible y lánzate a la aventura. Naciste aventurero y tu mente no te convencerá de lo contrario. Y por último, confía. Confía en aquellas personas queridas que te ayudarán a entender lo que sientes. Llora sin miedo ante ellas, el llorar dejará atrás tu debilidad. Así que cuando te lances sé que llorarás, pero esta vez tu emoción no te llevará a la tristeza, sino que te conducirá a cumplir más sueños que años.

Main photo by Wellington Snipe



Marc FasFounder at Dreamingpass

Yo de mayor quiero ser libre. He creado un boarding pass para ayudarte a conseguir tu sueño más preciado: ser feliz. Me siento emprendedor, me encanta fluir con la vida y las cosas sencillas. No soy el mismo desde que tuve un despertar interior que me lleva a viajar en busca de la felicidad. Puedes encontrar más sobre mi en Acerca de o en mi perfil atípico de linkedin. Escribo en mi blog, vendo mis servicios para ayudarte a ser feliz y viajo muy a menudo para demostrar que para mi: "la vida es otra cosa".

2 thoughts on “Los hombres también lloramos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *