A veces me cuesta tener la conciencia tranquila

A veces me cuesta tener la conciencia tranquila

Me encuentro invirtiendo unos días de mi vida disfrutando con mi familia con pequeñas salidas diarias. Castellón, como muchos lugares del mundo, tiene multitud de rincones de una belleza incalculable. Solemos organizar nuestras preciadas vacaciones creyendo que solo en la distancia, encontraremos destinos espectaculares. Seguimos sin darnos cuenta que cerca de donde vivimos, podemos hallar lugares que te inviten a pasear y poder disfrutar de tu paz interior.

Me ocurre algo que necesito explicar. Me cuesta salir de fiesta, comer comida no natural o comprar en Centros Comerciales. Me empecé a dar cuenta en Barcelona cuando solía vivir en Ramblas (Barcelona), e iba a comprar comida a un supermercado cercano. Solo veía estantes repletos de alimentos tratados, sin color, sin naturalidad. Observaba que habían pocos nutrientes en un supermercado, y en mi última experiencia en UK no ha he hecho más que confirmar esta suposición.

Main photo by Artificial Photography

Foto realizada en Voramar, Benicàssim

Hoy he vuelto a ir, después de disfrutar de un paseo por Benicàssim con mi familia, a un Centro Comercial. Todo es útil en esta vida y no seré yo quién juzgue los lugares, solo quiero dar mi visión acerca de cómo los utilizamos. Una vez allí, me costó mucho comprar calcetines, bóxers o un pijama para la aventura. Los compré de una gran multinacional que vende muy barato aprovechando la globalización. Es un propósito en el que tengo que trabajar este año. Aunque es muy difícil no lograr un impacto negativo con esas cosas porque todo está relacionado, y muchas veces creemos que hacemos el bien y creamos una consecuencia negativa en otro lugar. Ejemplos de películas al respecto: Babel o Crash.

Solo la determinación y mis ganas por ser quién quiero ser, me llevarán a conseguir tener una vida equilibrada y ser consecuente con lo que hago. Es lo que intento, mostrarte que si de verdad siento que puedo ayudarte a transformar tu vida, es porque me lo puedo aplicar a mi mismo y mostrártelo a través de mi proyecto. En estos días estoy analizando si empezar antes el Camino de lo previsto. Lo iré anunciando cuando lo tenga claro. Nos vemos mañana.

Día 2 de Enero del Diario del Camino



Marc FasFounder at Dreamingpass

Yo de mayor quiero ser libre. He creado un boarding pass para ayudarte a conseguir tu sueño más preciado: ser feliz. Me siento emprendedor, me encanta fluir con la vida y las cosas sencillas. No soy el mismo desde que tuve un despertar interior que me lleva a viajar en busca de la felicidad. Puedes encontrar más sobre mi en Acerca de o en mi perfil atípico de linkedin. Escribo en mi blog, vendo mis servicios para ayudarte a ser feliz y viajo muy a menudo para demostrar que para mi: "la vida es otra cosa".

6 thoughts on “A veces me cuesta tener la conciencia tranquila

  1. El paso más grande ya lo has dado: ¡¡ser consciente de ello y tener la voluntad de mejorar!!

    Yo me encuentro en el mismo proceso, intentando contribuir más al comercio local y de barrio que al de grandes multinacionales aunque a veces “caiga en el anzuelo” porque el precio “está tirao”. Para ser honesta diré que hace más de 2 años que no piso un centro comercial y puedo afirmar que no lo he echado de menos en absoluto. Mucho antes de irme a viajar ya hice ese acto de voluntad de no contribuir a la sociedad de consumo paseándome por centros comerciales llenos de luces y tías espectaculares con una 36 o grupos de chavales comiendo en el Mc Donalds. Y si alguna vez tengo que ir por el motivo que sea, soy muy consciente de porqué voy, y porqué compro allí y no en otro lugar. Por suerte, salí del estado de inconsciencia y amnesia existencial donde años atrás vivía.

    Después de estos dos años sabáticos mi necesidad de consumir se ha reducido drásticamente, tanto que me llego a preguntar cuánto queda de mí. He perdido el interés por el maquillaje, por la imagen física que proyecto al mundo, por todo lo que sea artificial, por comprarme más ropa o bisutería que conjunte con otras prendas en mi armario. Lo “feak” me aterra, y lo auténtico y natural me seduce sin remedio.

    Pero el camino seguirá siendo largo… aún tengo mucho que aprender y muchos más niveles de consciencia que alcanzar. Me consuela saber que tengo la firme determinación de conseguirlo para poder ser totalmente coherente con mis valores.

    Sigue escribiendo Marc, estas “pequeñas” reflexiones son un abismo tanto para el que no se ha planteado nunca nada de esto, como para los que ya nos lo hemos planteado y siempre nos va bien que nos lo recuerden.

    ¡Un abrazo enorme!

    1. Sabias palabras Cintia. Es como me siento. Aunque participe a veces de este sistema, me siento que ya no pertenezco a él. Y eso es lo que me gustaría compartir para hacer a otras personas reflexionar al respecto. En el aspecto físico lo veo igual que tú, pero me gustaría añadir que mientras no nos gobierne el apego, es genial sentirnos lo más guapos posible porque se transmite energía más positiva. Nuestro camino es muy largo y a la vez muy corto. Solo depende de seguir caminando y tú y yo no tenemos elección. Así que me encantaría darte la enhorabuena por la calidad de lo que escribes, muchas personas necesitan a personas que sean referentes. Supongo que ya habrás visto Captain Fantástic… Hablaremos de ello en nada. Abrazaco y mil gracias por lo que aportas Cintia.

      1. Si si, totalmente de acuerdo! Me ha faltado subrayar lo que comentas: sin apego.
        Nada es bueno ni malo mientras no nos apeguemos a ello: ni el maquillaje, ni la moda, ni el dinero ni la ambición de éxito..nada.
        A mi también me gusta ponerme guapa y la ropa… y presumida soy un rato!! pero a lo que me refiero es a poder ver las cosas con desapego y no necesitarlo hasta el punto de que te cause sufrimiento. Es aquello de estar bien contigo mismo tal como eres, y que todo lo demás que llegue, sea por añadidura.

        Y en cuanto al tema del sistema, eso también daría para un buen debate. En los últimos años he ido desarrollando una vena bastante “anti-sistema”, pero también soy consciente que le necesito y que tampoco quiero vivir totalmente al margen de él, porque sino me tendría que ir a vivir a una cueva aislada del mundo… y de momento como que paso!! Así pues me quedo con el equilibrio, con el camino del medio, pero intentado ser muy consciente de qué hago, como lo hago, porqué lo hago y como mis actos y decisiones alimentan o no el sistema capitalista, intentando seguir siempre la tendencia de alimentarlo cada vez menos.

        No he visto Captain fantástic…ya me contarás!! Un abrazo!!

        1. Por favor, si puedes verla me comentas. Está en internet. Todo lo demás nada que añadir, hablamos el mismo idioma y des del mismo órgano. Con ganas de compartir reflexiones pronto. Mil gracias por aportar tanto con tus comentarios. Abrazaco!

  2. Me pasa lo mismo Marc,

    sobre todo en estos días de obscenidad consumista y derroche innecesario de comida.

    Las calles y centros comerciales se convierten en hormigueros repletos de gente comprando a diestro y siniestro porque “toca”; porque viene Papá Noel, los Reyes Magos o la madre que parió al cura. Ayer fui a la Casa del Libro (sin darme cuenta que es la recta final de esta carrera de consumismo navideño, error) y después de superar una auténtica carrera de obstáculos humanos para llegar a la estantería que buscaba tuve que tragarme más de media hora de cola para pagar.

    Siento vergüenza también en las grandes cenas familiares donde sobra de todo y comemos hasta hartarnos, sin hambre y como por obligación. Me recuerda a esa escena de El viaje de Chihiro, donde sus padres se atiborran a comida hasta convertirse en cerdos…

    No puedo dejar de sentirme culpable por ser partícipe de ello, aunque involuntariamente, y de pertenecer a un sistema que premia el consumo irresponsable y el comercio INjusto. Al igual que tú y que Cintia, me encuentro inmersa en ese difícil proceso de vivir en el sistema pero al margen él. No me identifico con los valores que nos venden, cada vez amo más lo natural y siento punzadas en el corazón cada vez que veo esos supermercados repletos de comida enlatada, producida por una gran multinacional de la empresa alimentaria, que de alimento tiene más bien poco.

    No me enrollo más aquí porque no quiero extenderme, y hay para mucho…. de hecho seguramente escriba sobre ello, necesito compartir este desasosiego al igual que tú Marc.

    Gracias por tu sinceridad, y gracias también a Cintia por hacerme ver que cada vez somos más los que pensamos que este sistema no es el nuestro. Seguiremos nuestro camino inverso hacia la esencia, lo natural y lo verdaderamente humano.

    Un abrazote!

    1. Gracias por compartirlo porque ayudas a muchas personas a reflexionar acerca de ello. El gran problema que vemos conjuntamente es el hacer las cosas porque “es que se ha hecho siempre así”. Siento que ya es hora de detenerse a pensar qué y por qué hacemos lo que hacemos. Abrazo grande y a seguir compartiendo sabiduría Maite. A comerse el 2017.

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